Sufrimiento

urante noches enteras he intentado buscar la mejor metáfora que defina la vida tratando de ser lo mas objetivo posible y no salirme así de los esquemas del librepensador que pretendo, a veces en vano, ser. Pero pienso que es inútil. No existe esa optimista metáfora que obcecadamente intento encontrar o inventar. Por eso hoy decido ser subjetivo, intransigente y mordaz, por que a veces no hay otra salida más que perder los estribos y convertirte en un adepto mas del más abyecto nihilismo.

¿Por qué ser lo contrario? Es la pregunta del millón que asola en mi cabeza. Si la realidad disfruta bofeteándome con mi entorno, para el regocijo de la “energía cósmica” (bonito eufemismo que me he inventado de dios, destino, y todo aquello superior a nosotros que puede controlarnos, que desconocemos y que reniego) que nos rodea, cuando la pantalla de humo se disipa y queda expuesta a la luz los empolvados instintos mas viles, los recuerdos mas dolorosos, las verdades mas hirientes… mi realidad.

Con la mirada abatida contemplo taciturno el desierto de mi todo, de mi vida. Y el camino que pretendo recorrer queda obstaculizado por un lóbrego manto de niebla que me envuelve en el sopor mas espeso para llevarme al sueño eterno que subconscientemente tanto deseo. Abrazado por el letargo más amable y condescendiente, cierro mis ojos y me dejo llevar por las dulces falsedades de mi interior.

Es mejor así. Ignorar la verdad de una vida donde la única y verdadera esencia humana es el sufrir. El sufrimiento, la idea más justa y más equitativa con cada uno de nosotros, la perfecta utopía llena de aflicción. El sufrimiento, el salario y condena por tener mentes superiores. El sufrimiento, que si no padeces es porque simplemente no eres humano.

Hoy me voy a la cama con la ilusión de dormir para siempre, observando el mundo a través de una ventana entre sueño y sueño. Pero como sé que es imposible dormir tanto, antes de dormirme desearé que cuando amanezca haya recuperado la compostura y que las optimistas cataratas de mis ojos hayan vuelto para engañarme con su holográfica apacible visión de una existencia menos amarga y de que esa feliz metáfora de la vida existe y que algún día estará a mi alcance.

3 Comentarios:

Jaki dijo...

Me intrigan tus palabras y a la vez me tocan muy cercanamente.
Una metáfora optimista de la vida? La verdad espero que la encuentres. Yo para seguir adelante utilizo, más bien, una ironía: "Lo único que mata es la vida".
En un principio esto te parecerá fatalista y, claramente parece falto de optimismo. Pero yo creo todo lo contrario. Vivir lleva a la muerte, eso es una realidad, por eso, prefiero vivir mi vida de lo más variado posible para que cuando finalmente llegue a mi destino, haya sido por lo menos algo entretenido.
El optimismo no es más que un autoconvencimiento de que las cosas funcionan. Yo soy más bien realista. Las cosas son, bien o mal, son. Y punto.
La vida es sufrimiento, eso no te lo discuto, pero, también, la vida es reflexión, es aprendizaje. Y como ya sabemos, el ser humano sólo aprende de sus errores, y por ende, del sufrimiento. Así que llegamos nuevamente al mismo punto. Todo termina donde comenzó. La vida es amarga, cruel, cansadora, porque es lo que nos mata, mientras nos va fortaleciendo. Ya sé, parece rebuscado, pero es así.
"Lo que no mata, nos fortalece"; Por ende, mientras que la vida no nos termine de matar, nos va fortaleciendo, así finalmente nos da una estocada maestra y chau.
En realidad no sé si me estaré explicando bien, esto da para largo. Lo que sí creo necesario decir es que, si existe lo amargo, es porque existe lo dulce. Si todo fuera amargura, no tendríamos ese concepto. Así que lo mejor cuando tenemos este tipo de problemas al enfrentarnos con la amarga realidad, nos queda solo buscar en algun lugar de este planeta la dulce realidad.
Termino todo este desvarío con una frase que quizás se exprese mejor que yo:
"Voy hacia el fuego como la mariposa". - Baglietto.
Un beso Arcanus! Y espero que algo bueno saques de todas estas cosas locas que te he escrito. :)

Arcanus dijo...

Gracias, como siempre, por tus afectuosas y sabias palabras. A veces, inexorablemente nos dejamos seducir por la cercana mano de la zozobra y caemos en fatalismos dignos de una tragicomedia.

Pero eso también es parte de la vida. Un poco de todo, serenidad y aflicción, humor y tristeza, felicidad y dolor. La vida es simplemente un infinito abanico de colores, fríos y cálidos y nosotros el lienzo en el cual dichos colores trasmutan a diario. Y así es como se debe entender la vida, he ahí la tan ansiada metáfora, ni optimista, ni pesimista.

En nuestras manos esta hacer que las pinceladas frías se diluyan mas rápido que las cálidas, pero no el evitarlas porque siempre estarán ahí. Porque la necesitamos ya que sin ellas, como tu lo has explicado mejor que yo, no tendría sentido las otras.

Gracias Jaki. Seguiremos volando hacia al fuego pero antes de llegar a él probemos todos los colores que nos ofrece el bosque.

Jaki dijo...

Me alegro que te haya servido. Conta conmigo para el vuelo entre las ramas.!

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